Principios Contables Fundamentales y su Aplicación Práctica

Principios Fundamentales de Contabilidad

A continuación, se detallan los principios contables generalmente aceptados que rigen la preparación de los estados financieros:

1. Equidad

Principio según el cual todo estado financiero debe reflejar la equidad entre intereses opuestos que están en juego en una empresa o ente determinado. Busca un equilibrio entre los intereses de las partes involucradas (propietarios, acreedores, estado, etc.).

Ejemplo: En una empresa hay 3 socios: César, Manuel y Carlos. César tiene el 45% de las acciones, Manuel el 35% y Carlos el 20%. Si las utilidades ascienden a S/ 100, César recibe S/ 45, Manuel S/ 35 y Carlos S/ 20. Por tanto, se están repartiendo las utilidades entre los accionistas equitativamente, de acuerdo a su participación.

2. Ente

Los estados financieros se refieren siempre a un ente, donde el propietario es considerado como un tercero. El patrimonio de la empresa se independiza del patrimonio personal del propietario.

Ejemplo: El Sr. Jhon es dueño de una discográfica. Jhon quiere comprarse una casa en la playa y, para eso, gasta el sueldo que a él le corresponde en la empresa. En otras palabras: “La empresa no asume sus gastos personales” porque Jhon es considerado como tercero y sus finanzas personales son distintas a las de la entidad.

3. Entidad

Se refiere a una unidad identificable que realiza actividades económicas, constituida por combinaciones de recursos humanos, recursos naturales y capital, coordinados por una autoridad que toma decisiones encaminadas a la consecución de los fines para los que fue creada. La contabilidad se lleva para esta unidad económica específica.

4. Énfasis en el Aspecto Económico

La contabilidad es una ciencia cuantitativa y, por esta razón, el énfasis debe estar dirigido principalmente a la evaluación de las cifras y no solo a la forma legal de las transacciones. El aspecto económico debe prevalecer sobre cualquier otra circunstancia o situación, por lo cual la contabilidad mide necesariamente los valores financieros generados por las transacciones de carácter económico.

5. Cuantificación

Este principio ratifica la definición de la contabilidad como una ciencia que expresa en términos de dinero hechos económicos que afectan a una entidad. Sin la determinación de las cifras, todas las decisiones gerenciales carecerían de un soporte mínimo. Cuando existe información relevante que no puede cuantificarse monetariamente, debe revelarse en notas a los estados financieros.

Ejemplo: El registro de cualquier transacción (ventas, compras, pagos de gastos, etc.) hace referencia a este principio, ya que se les asigna un valor monetario.

6. Unidad de Medida

Para reflejar el patrimonio de una empresa y sus transacciones en los estados contables, es necesario elegir una moneda y valorizar los elementos patrimoniales aplicando un costo a cada unidad. Generalmente, se utiliza como común denominador la moneda que tiene curso legal en el país en que funcione el ente o empresa.

Este principio establece que para registrar los estados financieros se debe tener una moneda común, la cual es generalmente la moneda legal del país en que funcione el ente.

7. Valor Histórico (o Costo Histórico)

Las transacciones y eventos económicos que la contabilidad cuantifica se registran según las cantidades de efectivo que se afecten o su equivalente, o la estimación razonable que de ellos se haga al momento en que se consideren realizados contablemente (valor de adquisición o producción). Estas cifras deberán ser modificadas, aplicando métodos de ajuste en forma sistemática que preserven la imparcialidad y objetividad (por ejemplo, por inflación o deterioro), solo si las normas contables aplicables así lo requieren, para que no pierdan su significado.

Establece que la cuantía que debe ser tomada a los efectos de asignar un valor monetario a las transacciones que se contabilizan en los libros debe ser registrada, inicialmente, a su valor de origen, es decir, a su valor histórico.

8. Dualidad Económica (Partida Doble)

Principio fundamental en que se basa la contabilidad, el cual nos dice que la contabilidad descansa sobre la partida doble. Está constituida por los recursos disponibles (Activo) y las fuentes de esos recursos (Pasivo y Patrimonio), ambos lados constituyen la igualdad fundamental contable: Activo = Pasivo + Patrimonio. Es decir, a todo cargo corresponde un abono; no hay deudor sin acreedor.

Este principio señala que los recursos de la entidad (sean propios o ajenos) deben ser iguales a las fuentes que dieron origen a dichos recursos. Establece que los hechos económicos llevados a cabo por una entidad deben ser expresados por medio de sistemas de contabilidad que den a conocer los dos aspectos (causa y efecto, cargo y abono) que envuelve toda operación económica.

9. Negocio en Marcha

Principio por el cual se asume que la empresa, a la que se le registran sus actividades financieras, tiene vigencia y continuidad en sus operaciones con proyección al futuro, a menos que exista buena evidencia de lo contrario (como planes de liquidación). Este supuesto establece que, salvo indicación expresa, se asume que una empresa que emite estados financieros se encuentra en la capacidad de continuar con sus operaciones por un periodo racional de tiempo.

10. Realización

Los resultados económicos (ingresos, costos, gastos) sólo deben computarse cuando sean realizados, es decir, cuando la operación que los origina queda perfeccionada desde el punto de vista de la legislación o prácticas comerciales aplicables y se hayan ponderado fundamentalmente todos los riesgos inherentes a tal operación. Generalmente, se considera realizado un ingreso cuando se ha transferido el bien o prestado el servicio y existe un derecho cierto de cobro. El concepto ‘realizado’ participa del concepto de ‘devengado’.

No se contabilizan como resultados las simples expectativas, promesas o supuestos.

11. Periodo Contable (Ejercicio)

Este principio requiere que las operaciones económicas y financieras de la entidad se dividan en periodos de tiempo iguales (meses, trimestres, años), para poder medir los resultados de la gestión y la situación financiera de forma periódica. Los costos y gastos deben asociarse con los ingresos que contribuyeron a generar en ese mismo periodo (principio de correlación o apareamiento), sin tomar en cuenta necesariamente el momento en el cual se cobren o paguen (base de devengado).

12. Objetividad

Los cambios en los activos, pasivos y el patrimonio neto deben medirse y registrarse objetivamente en los registros contables, basándose en evidencia comprobable y siguiendo los principios de contabilidad, tan pronto como sea posible. La información contable debe reflejar fielmente las operaciones realizadas, libre de sesgos. Por lo tanto, se establece que toda transacción debe ser registrada, en la medida de lo posible, por su valor de costo y respaldada por documentos probatorios (facturas, contratos, etc.).

13. Importancia Relativa (o Materialidad)

Este principio establece que una partida o una cifra en los estados financieros es de importancia relativa (o material) cuando su omisión o presentación errónea pudiera influir en las decisiones económicas de los usuarios de dichos estados. Al ponderar la correcta aplicación de los principios y normas, debe actuarse con sentido práctico. No existe un parámetro cuantitativo fijo; la materialidad depende del juicio profesional en función de la magnitud y naturaleza de la partida en el contexto específico de cada entidad.

14. Comparabilidad (o Consistencia)

Las decisiones económicas basadas en la información financiera requieren, en la mayoría de los casos, la posibilidad de comparar la situación financiera y los resultados de una entidad en periodos diferentes de su vida (comparabilidad temporal) y con otras entidades similares (comparabilidad interempresarial). Por consiguiente, es necesario que las políticas y métodos contables sean aplicados de manera consistente y uniforme a lo largo del tiempo y, en la medida de lo posible, sean similares a los utilizados por otras empresas del sector. Cualquier cambio debe ser debidamente justificado y revelado.

15. Revelación Suficiente

Este principio establece que todo estado financiero debe contener y presentar toda la información necesaria, de forma clara y comprensible, para que los usuarios puedan interpretar adecuadamente la situación financiera y los resultados de las operaciones de la entidad. La revelación puede darse a través de las cifras contenidas en los propios estados financieros (balance general, estado de resultados, etc.) o mediante notas aclaratorias adjuntas.

16. Prudencia (o Conservadurismo)

También conocido como principio de conservadurismo. Este principio establece que, ante diferentes alternativas contables igualmente válidas, se debe elegir aquella que no sobrestime los activos ni los ingresos, y que no subestime los pasivos ni los gastos. Es decir, se deben contabilizar todas las pérdidas tan pronto se conocen y las ganancias solamente cuando se hayan realizado. Busca reflejar una visión cautelosa de la situación financiera.

Ejemplo: Si hace un mes compré una máquina a $200 y el mercado ahora la cotiza a $180, y las normas contables aplicables requieren o permiten el ajuste a valor de mercado o el reconocimiento de un deterioro, la prudencia llevaría a registrar el activo a $180, reconociendo la pérdida de valor.