Desarrollo Psicológico y Aprendizaje en Niños de 3 a 6 Años
Bases Psiconeurológicas del Aprendizaje (3-6 años)
Desarrollo de las bases cognitivas en Educación Infantil. A caballo entre el pensamiento egocéntrico y el intuitivo.
Tres años:
- Egocentrismo. Magia y fantasía. Todo tiene una intención y tiene que ver con él/ella.
- La fase del YO, MÍO.
- Necesita conseguir y afirmar su autonomía respecto a los adultos, pero depende totalmente de ellos.
Cuatro años:
- Época de transición entre el egocentrismo e investigar el mundo.
- Va conociendo la realidad, pero aún no se atreve a intervenir activamente.
- Quiere tener amigos, pero para eso hay que ceder poder.
- Va pudiendo hablar bien, pero a veces la tentación de ser cuidado como un bebé es muy fuerte.
- Sabe manejar el lapicero y orientarse algo en el espacio, pero todavía no llega a saber para qué le sirve todo eso.
El Estrés Infantil: ¿Un Ingrediente Más en el Menú Familiar?
¿Qué es el estrés? Es un sentimiento subjetivo de desequilibrio entre lo que me pide la situación y los recursos que tengo. Es sentirme obligado a dar una respuesta que no tengo, pero sobre todo que no tengo en lo personal, en lo afectivo. Como dos platillos en una balanza: en uno, mis recursos afectivos, cognitivos y sociales; y en otro, lo que la situación me está exigiendo.
Hay una larga lista de acontecimientos vitales estresantes que van desde divorciarse o estar gravemente enfermo hasta cambiarse de casa, pelearse con un amigo o tener problemas en el trabajo. Todos tienen que ver con cambios más o menos importantes en la vida de las personas. Alguien dijo que «no hay trabajos estresantes, hay personas que se estresan». Parece difícil no estresarse, pero es claro que la valoración personal de la situación es clave para predecir si alguien se estresará y el grado de estrés que tendrá. Esa valoración es mi aportación personal a la situación, que tendrá que ver con mi carácter, mis experiencias, mis valores y creencias. ¿Qué considero importante? Eso es lo que le trasladaré al niño.
¿Niños estresados?
Pueden llegar al estrés por no poder:
- Ver una situación en su totalidad.
- Elegir entre distintos comportamientos.
- Relativizar (tienen una vivencia egocéntrica de la realidad).
- Controlar sus cambios corporales.
¿Cómo se manifiesta el estrés en los niños?
Sobre todo corporalmente:
- Llorar
- Sudor de manos
- Agresividad
- Conductas de balanceo
- Dolor de tripa y cabeza
- Comportamientos motores descontrolados (torcer o arrancar el pelo, mascar y chupar constantemente)
- Hacerse pis
- Alteraciones del sueño
- Timidez
- Hipervigilancia
- Interés obsesivo en objetos…
Hay que saber entender su lenguaje. Pueden intentar disminuir el estrés con rabietas.
¿Qué se puede hacer ante el estrés del niño?
- Ayudarle a anticipar acontecimientos estresantes.
- Ayudarle a expresar sus sentimientos.
- Facilitarle estrategias concretas.
- Que se dé automensajes de ánimo, que aprenda a decírselos.
- Aprendizaje de rutinas.
- Control del tiempo.
Pequeñas y Grandes Batallas Cotidianas (3-6 años)
El desarrollo afectivo en esta etapa de los 3 a los 6 años es tremendamente significativo. Pasan de la dependencia a la autonomía, del pensamiento mágico al intuitivo, a poder comunicarse por sí mismos y controlar el funcionamiento de su cuerpo. De buscar la protección del adulto a poder relacionarse y conocer el mundo desde visiones más lógicas.
La batalla del sueño
Deben acostumbrarse a dormir solos, con ayuda como una lucecita o quedándonos un rato con él/ella. Son clave las rutinas, costumbres y hábitos.
La batalla del pis
El control de esfínteres es una tarea de desarrollo tanto fisiológico como afectivo. Es importante darle seguridad y confianza. Hacerle participar en el cuidado y la limpieza. Ya no es un bebé. Se puede usar un sistema de refuerzos. No ser demasiado estricto. Olvidarse un poco del síntoma y mirar la vida global del niño.
La batalla de la comida
Se genera un círculo donde el niño consigue poder a través de la comida, manipula y hace que se organicen «fiestas» para que coma. Va adquiriendo manías, como comer sólo 2 o 3 cosas. La opción es no dar importancia; con nervios en el estómago se come muy mal. Hablar de otra cosa y, si no come, en un tiempo prudencial retirarle el plato.
La batalla de las rabietas
No saben ni qué les pasa; si pudieran explicarlo con palabras, no harían eso. Es un descontrol ante algo que les sobrepasa. Se extinguen si no se las refuerza y si se les distrae. Nunca permitir que se salgan con la suya, ni la fórmula «ahora te sales con la tuya y luego te castigo». Las emociones de los niños son intensas y breves. No lo pueden explicar, y menos cuando están tan irritados. Nunca entrar en ese círculo, porque si hay algo que genera inseguridad al niño es vernos nerviosos e inseguros.
La batalla de las normas
Son artistas en explorar los límites y con el «NO» siempre presente. Crecemos a través de normas y límites; es lo que nos hace ir interiorizando valores e ir ganando en autocontrol. Convertir las órdenes en hábitos es cuestión de paciencia y perseverancia por nuestra parte.
Circunstancias que acrecientan esas batallas:
- La falta de acuerdo entre los padres.
- La sobreprotección.
- Los acontecimientos vitales estresantes.
- Los celos.
Ante los celos:
- Ponerse en el lugar del niño.
- No regalarle muchas cosas ni hacerle cuidador obligatorio.
- Compartir alguna actividad solo con él/ella.
- Decirle constantemente las cosas buenas que hace, sin ridiculizar al bebé.
- Es momento para ir instaurando valores como la familia, el compartir.
- Hablar de cómo se siente, facilitarle la expresión de sus sentimientos a través de dibujos, títeres, etc.
Pautas Educativas para Favorecer el Desarrollo Intelectual
- Animarle a que inicie actividades y gratificarle por ello.
- Dejarle que se exprese por sí mismo.
- Darle la sensación de que puede influir en su medio.
- Ver las cosas desde el punto de vista del niño.
- Asegurarle el sentimiento de que se está a gusto con él/ella.
- Hablar, responder, enriquecer, animar.
- Que haga las cosas por sí mismo (fomentar la autonomía).
- Motivar el comportamiento cada vez más maduro, alabando los logros que consigue con su esfuerzo.
- Establecer normas firmes, explicando las razones de las mismas.
- Respetar sus deseos, pero introduciéndole en la idea de los deseos y necesidades de los demás (empatía).
- Hablarles siempre desde el cariño y la aceptación incondicional.
- Darles un modelo eficaz en nosotros.
Nuestro Tiempo con el Niño/a: Fomentando el Desarrollo
Cayendo en la cuenta del problema del tiempo
- Lo urgente y lo importante.
- El tiempo y la culpa.
- Cantidad y calidad.
Aprovechando el que tenemos
- ¿A qué jugamos? (El juego como herramienta).
- Mírame a la cara (Conexión visual y emocional).
- ¿Quién lo necesita? (Atender las necesidades individuales).
Palabras clave en cada edad
Tres años:
- «Tú puedes». Autonomía.
- El «sí» al cole con todo lo que implica (Adaptación escolar).
- «Vamos a hacer algo» (Iniciativa).
Cuatro años:
- «Siendo mayores». ¿Qué es trabajar? (Comprensión de roles y responsabilidades).
- Aprendiendo a estarse quieto.
- La atención.
- El lenguaje.
- La orientación espacial.
Cinco años:
- El laberinto de las letras. ¿De qué depende? (Preludio a la lectoescritura).
- Los mayores del cole (Sentido de pertenencia y rol).
- Preparándonos para el cambio (Transición a Primaria).
Características del Niño/a de Dos a Cinco Años
Desarrollo motor
Desarrollo del lenguaje
Desarrollo de la inteligencia
- Pensamiento preoperacional (Piaget).
- Estadio intuitivo (Piaget).
- Pautas de interacción que favorecen el desarrollo intelectual.
Desarrollo de la personalidad
- Formación de confianza y autonomía (E. Erikson).
- La agresividad.
- La competitividad.
- Los miedos.
- Aparición y desarrollo del «NO».
- Influencia de los amigos/as. Tipos de conductas de juego:
- Conducta desocupada.
- Juego solitario.
- Conducta espectadora.
- Juego en paralelo.
- Juego asociado.
- Juego cooperativo.
Hitos del Crecimiento (3-6 años)
- Estabilizará el control de esfínteres.
- Pasará a un total dominio del lenguaje.
- Entra a formar parte de grupos sociales (socialización).
- Desarrolla su capacidad de juego y fantasía.
- Se identificará con el progenitor del mismo sexo (identidad de género).
- Iniciará una creciente autonomía respecto a los padres.
- Adquiere las primeras habilidades escolares.
- Se enfrenta a la disciplina parental.
- Adquiere conciencia moral.
- Aprende a relacionarse emocionalmente con otras personas distintas a sus padres.
Desarrollo de la Inteligencia: Teoría de J. Piaget
- Etapa Sensomotriz: De los 0 a los 24 meses.
- Etapa Representativa:
- Periodo Preoperatorio:
- Estadio Preconceptual: De los 2 a los 4 años. Pensamiento simbólico.
- Estadio Intuitivo: De los 4 a los 7 años. Pensamiento Intuitivo.
- Periodo de las Operaciones Concretas: Pensamiento concreto. De los seis a los doce años.
- Periodo Preoperatorio:
- Etapa de las Operaciones Formales: Pensamiento abstracto. De los 12 años en adelante.
Desarrollo Motor (3-6 años)
Tres años
- Motricidad gruesa:
- Corre con bastante armonía.
- Da vueltas más cerradas.
- Sube escaleras alternando los pies.
- Hace la pata coja.
- Va en triciclo.
- Motricidad fina:
- Construye torres de 9 a 10 cubos.
- Dobla una hoja de papel en vertical y en horizontal.
- Empieza a garabatear.
Cuatro años
- Motricidad gruesa:
- Salta por encima de un obstáculo.
- Las piernas, el tronco y los brazos actúan menos simultáneamente.
- Lanza algo por encima del hombro.
- Motricidad fina:
- Adquiere orientación espacial.
- Dibuja el círculo, la cruz y empieza a elaborar figuras humanas.
- Puede hacer algún número o letra.
Cinco años
- Motricidad gruesa: Corre y salta con armonía. Empieza a realizar actividades deportivas.
- Motricidad fina: Posee las destrezas necesarias para aprender a escribir.
Desarrollo del Lenguaje (3-6 años)
Tres años
- Usa pronombres personales, especialmente «YO».
- Empieza con los «¿por qué?», sin buscar verdaderamente las causas.
- Realiza frases torpes.
- Usa los plurales.
Cuatro años
- Hace preguntas constantemente.
- Emplea mejor los verbos.
- Usa giros gramaticales.
Cinco años
- Ha adquirido la articulación correcta de todos los fonemas de su lengua materna.
- Hace preguntas menos subjetivas y más sociales.
- Ya no juega tanto con las palabras.
- Su lenguaje se va estructurando de una manera cada vez más lógica.